Ética en la comunicación interpersonal

Speech bubbles

Publicado en Linkedin el 21/01/2015 por Pedro Meireles Sobral

Desde el punto de vista de la comunicación interpersonal y de quienes pretendemos mantener o elevar nuestro nivel de trabajo a la alta performance, existe una aspiración implícita entre los comunicantes. Se trata de algo aparentemente tan obvio y simple como ponerse de acuerdo. Sin embargo, si nos permitimos una rápida reflexión retrospectiva de los eventos comunicativos que hemos vivido, la obviedad de tal aspiración es notoria pero ya no será tan evidente la simplicidad de la tarea cuando se trata de alcanzar un acuerdo real.
Sea cual sea el ámbito en el cual pretendemos plasmar nuestras buenas intenciones en el momento de la comunicación interpersonal, la complejidad invade el sistema interactivo poniendo de relieve la importancia de la percepción del mensaje emitido, su elaboración y consecuente replica, como esta es también percibida, la contrarréplica y así sucesivamente.

Parece entonces que la clave no se encuentra tanto en la emisión del mensaje y en el cuidado que pongamos en su elaboración, como en el efecto que este tenga en la percepción del interlocutor durante las sucesivas secuencias comunicativas. Como afirmaba Blaise Pascal, “nos persuaden mejor las razones que encontramos por nosotros mismos que las que provienen de los demás”.

Interactuar eficazmente en este nivel de complejidad que normalmente suponemos no ser asequible sino a especialistas de las “artes manipuladoras” se puede alcanzar, aprendiendo y practicando técnicas de comunicación dialógica, más que dialéctica, que respeten el derecho del otro a pensar de forma diferente, nos auto regulen en posibles tendencias de utilizar artificios retóricos manipuladores y que conduzcan inevitablemente a  encuentros de puntos de vista y al acuerdo final que se va construyendo en función de estos pequeños encuentros parciales.

En conclusión, todo esto significa renunciar al comportamiento asertivo incondicional y privilegiar el arte de hacer preguntas con la verdadera intención de conocer la perspectiva ajena más que intentar reconocerla con base en modelos estereotipados.